Tras casi cuatro años de arduo y disciplinado trabajo en esta nueva técnica, el autor descubre por Internet, que un chamán-artista de la tribu Huichol (México), José Benítez Sánchez, inició en los años setenta esta técnica, plasmando las visiones del otro mundo, accionadas por el uso del cacto sagrado del peyote, el cuál inspira al chamán-artista Benítez. Son obras sencillas, de gran colorido, y utiliza sólamente la técnica del rellenado, pegando el hilo o cordón, sobre un tablero de madera untado con cera de abeja.
Aunque por lo visto su obra ha sido exhibida en galerías de arte en México, Europa y al Sudeste de los Estados Unidos, por primera vez, en Noviembre de 2.003, en el “Museo de Arqueología y Antropología” de la Universidad de Pensilvania, expone 31 pinturas de hilo bajo el título de: “Visiones míticas: Pintura al hilo de un Huichol Chamán”.
No es nada fácil para mí, hablar de esta nueva técnica, desconociendo si otros autores europeos o mexicanos la han utilizado y desarrollado con posterioridad.
La técnica consiste simple y llanamente como su nombre indica, en pegar “hilos” de colores, uno al lado del otro, sobre un dibujo realizado en un papel, dando vida a los diferentes dibujos, cuadros y paisajes que el autor se plantea.
La línea como elemento inorgánico y el hilo como materia orgánica, forman una misma cosa. La técnica con que la materia se utiliza, viene condicionada por un reducido espacio.
El color, tan expresivo en la “PINTURA AL HILO”, está en la propia materia del hilo. La combinación de colores es obra del autor. Cuando la combinación de dichos colores y técnicas empleadas en las formas de pegar el hilo alcanzan su punto, el cuadro logra su plenitud.
La perspectiva también forma parte de la intención y de la experiencia. La que imprime a la forma, lleva implícita la complejidad o simplicidad del cuadro.
El Arte, globalmente considerado, ha evolucionado en sus diversas manifestaciones, y de forma paralela en los estilos y movimientos. Mediante esta nueva evolución plástica, se puede expresar los conceptos más sublimes y la técnica más profunda, en un Arte libre y actualizado.
Los resultados de esta nueva técnica son impactantes, son fuertes impresiones que alcanzan nuestros sentidos, trascendiéndolos hasta la fibra de nuestro espíritu, envolviéndonos en su materia, en su color, y de su visualización emana energía.
Así pues, la “Pintura al hilo” o “Hilo pegado sobre papel”, es síntesis del fenómeno de la evolución que el autor ha ido desarrollando, partiendo de la necesidad de crear y la superación de los retos que se plantea ante la realización de cada nueva obra.
El hilo utilizado es de algodón 100% del nº 12, y la obra va enmarcada y protegida por un cristal, sin ninguna clase de laca o barniz que le pueda dañar a la larga, con el transcurso del tiempo.
